proyecto Letras y melodias

miércoles, 28 de octubre de 2026

Santiago Jorge o La emocion del color

SANTIAGO JORGE o La emoción  del color

 

A lo largo de historia de la pintura- no han sido pocos y tampoco serán los últimos pintores que han reflejado en sus obras artísticas- el fenómeno del cromatismo, siendo éste un común denominador de muchos artistas, verbigracia: el pintor  Paul Gaugin quien  intentó en su primera etapa artística  en su relación  con el color la liberación de objetos cotidianos. El artista francés transformó el color en un lenguaje emocional, de mayor expresividad, en el cuadro El cristo amarillo hace uso del color pintando el paisaje rural de Bretaña, pero es en su magna obra titulada: ¿de dónde venimos? ¿quiénes somos? ¿A dónde vamos? Donde llega a su cúspide artística, haciendo uso del cromatismo en cuestiones existenciales y metafísicas respecto al destino del ser humano, dejando una influencia decisiva en pintores de la talla de Matisse y en el siglo XX el español Pablo Picasso, el artista malagueño divide en estados emocionales cada color en varias de sus obras: el color azul es para él sinónimo de tristeza, mientras el color rosa significaba optimismo y esperanza, el negro entra en un estado   lúgubre en  su etapa cubista, que reflejan su estados emotivos.  Una de las escuelas donde el estudio del color se ve reflejado en sus alumnos fue  en el siglo pasado la Escuela de Lujan Pérez, en Gran Canaria, Santiago Santana, Felo Monzon y  Jorge Oramas fueron   sus alumnos más aventajados. El crítico de arte Juan Manuel Bonet  define a Oramas como un “ metafísico solar”, en el autor canario la luz atlántica cumple una función axial, cada uno de sus cuadros tiene una fuerte presencia  lumínica, en su cuadro Risco que es la portada de un maravilloso libro titulado Jorge Oramas o El tiempo suspendido, el pintor demuestra una limpieza pictórica magistral, con dos palmeras verticales apuntando a un cielo cerúleo, y su lado casas rurales pintadas de blanco, amarillo, naranja y rojo. El autor del mencionado  libro, Andrés Sanchez Robayna define la relación del pintor insular  con el color: “en Oramas, el color es acaso el máximo vehículo, la manifestación más cierta de la luz, una luz iluminante”. En la isla de La Palma, Santiago Jorge también hace uso de un cromatismo emocional, lo primero que se presencia en sus cuadros, es  una presencia del paisaje aun sin definir gracias al color, el espectador puede intuir la presencia de algo más en la obra. Santiago Jorge se confiesa  seguidor de la  Escuela Lujan Pérez que a principios del siglo XX,  tuvo gran repercusión en el periodo de las Vanguardias en Canarias.  El pintor palmero tiene un acercamiento al arte desde una perspectiva filantrópica,( dando talleres a colectivos desfavorecidos, asociaciones de de mayores, centros de dia)  muchos de sus cuadros han sido expuestos en Galicia, Tenerife…  además de su tierra natal. Santiago entiende el arte de una  manera humanística y altruista, pintar para sanar y sanarse, en un mundo donde el pragmatismo y utilitarismos ocupar territorios cotidianos en la vida del  individuo, es reconfortante  saber que hay artistas que hace del arte su misión vital.  

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